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sábado, 12 de agosto de 2006 |
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Página 1 de 2 Situado sobre una llanura, en las últimas estribaciones de la sierra de Albarracín, en el nacimiento del río Jiloca. Los romanos abrieron en la roca un acueducto para traer el agua del río Guadalaviar, el acueducto iba de Albarracín a Cella y se han realizado varias campañas de excavaciones para descubrir el trazado en su totalidad. Antiguo lugar el de Cella, que fue ciudad en los albores del 1.100. Llamáronla por entonces Azehla, y de ella tuvieron noticia grandes personajes, como el Mío Cid, que la cabalgó a lomos de Babieca para someterla casi al fin del Cantar del Destierro, tras conseguir el tributo de Daroca y Teruel, de la que dista tan sólo 21 kilómetros. El Rey Jaime I le otorgó el título de villa, y el II Jaime la dona sin darla, pues tras ceder a Pedro Jiménez de Iranzo tres torres de Cella lo hace con la promesa de que tornen a la Casa Real a su muerte, y así sucede, recuperándola Pedro IV de Aragón. |